sebastian
10.26.2011 @ 5:52 PM
(MAYO 2009)
Dos años habían pasado. Tuve a mi hija. Viviamos en Ecuador.
Caminé hacia donde estaban los taxistas. Me metí en el taxi y me llevó hasta el hotel Hyatt. Estaba de vuelta en Chicago. Aparientemente Daniel me había llamado una semana antes para decirme que tenía que venir esta semana.
Después de descargar mi equipaje en el hotel tomé otro taxi para que pudiera llevarme a donde estaba la oficina de Gustavo. El edificio todavía estaba allí, algunas renovaciones se han añadido. Me bajé del taxi le di el dinero y camine al interior del edificio. Me metí en el ascensor, una vez que se abrieron las puertas vi a Daniel. Con una sonrisa lo salude. Andres y Joel tambien estaban presentes.
"Espero que esto sea importante." Miré a Daniel.
"Por lo que he oído, lo es."
"Muy bien."
"Todo lo que tengo que decir es que ustedes no van a creerlo."
"Espero que esto sea importante." Miré a Daniel.
"Por lo que he oído, lo es."
"Muy bien."
"Todo lo que tengo que decir es que ustedes no van a creerlo."
"Acaso regreso Gustavo de la tumba?" Joel dijo
"No guey!" Andres vio a Joel.
Salude a Andres y a Joel con un abrazo. Estuvimos platicando de mi timpo en Ecuador y lo que ha echo. Yo tambien le pregunte de sus vidas differentes sin Gustavo.
Andres vivia en España. Joel vivia en Las Vegas. Creo que al fin Natalia caigo. Los dos eran novios.
Daniel vivia en Venezuela. Se habia casado y tenia un hijo que se llama Felipe.Beto no estaba presente.
"Y Beto?"
"No se si venga."
"Acaso todavia esta enojado?" Andres pregunto a Daniel. Como si de verdad el sabia.
"Es mejor esperar, no?" Joel calmo a Andres.
Haci fue eperamos a que lo siguinete pasara. Momento pasaron y nada. Mas momentos pasaron y todavia nada. "Bueno yo digo porque estamos aqui?" Les pregunte.
De repente se abrieron las puertas del asenzor. Un chico joven salio. Vino asercandose hacia nosotros. Tenia el cabello de color negro y flaco tambien. Llevaba puesto una camisa negra de la banda TOOL con unos jeans negros. Me quede viendo a Andres, Joel y Daniel. Nosotros estabamos curiosos.Me rasque la cabeza mientras se asercaba mas el chico. Se detuvo y nos miro uno por uno.
"Hola! Tu debes ser Daniel, y tu Joel, y tu Andres, y nada mas y nada menos que tu deberias ser Helena?"
"Y tu?" Le pregunte.
"Yo?"
"Si tu?"
"Sebastian."
"Bueno Sebastian.... Como esque sabes quienes somos?"
"Mi padre."
"Y se puede saber quien es tu padre?"
"Gustavo."
Todos con la boca abierta y sorprendidos no lo quedamos viendo.
"como dices?"
"Se que suena sorprendido, pero es verdad mi padre es Gustavo. Tengo 19 años."
"de que yo sepa, Gustavo nunca nos dijo que tenia hijos?" Andres vio al joven.
"Mi padre siempre fue un señor con una vida privada. Mi madre nunca quizo que me asercara a el."
"porque?"
"Era narco."
"No puedo creerlo." Dije a si misma.
"pues creelo, mi padre tenia razon en usted? Es realmente bella."
"dijo eso?"
"no nomas eso pero antes de su muerte me escribio una carta, diciendo que era mi turno en su negocio."
"como asi?"
"mi madre fallecio tres semanas antes de que el falleciera. Estar solo bo es bueno. Haci que aqui estoy."
"Y que sabes de este negocio?"
"algunas cosas. Mi padre me dejo encargado de un cargamento que nunca se mando a Colombia. Por eso estoy aqui. A que se pase la droga."
"y como planea hacer eso?"
"ustedes me ayudaran."
"y como piensa en pagarnos?"
"Hrlena..." Daniel me vio.
"Pues claro, tenemos que ser pagados por este tipo de trabajo, no es facil."
"Si entiendo. En Colombia mi padre me dejo su testamento. Dice que soy rico."
"Acaso con eso es bastane?"
Daniel otra vez me pincho.
"Bueno... que es lo que quieres?"
"Libertad. No quiero que me mande llamar para sus negocios, ya fue bastante por lo que pase a lado de su padre!"
"Entendido." Sebastian tomo acargo de lo siguiente. Daniel igual de sorprendido como nosotros aprecio a Sebastian y estuvo de acuerdo a ayudarlo.
Joel y Andres tambien. Igual yo.
Esa misma noche estaba todo preparado.
Sebastian, Daniel, Joel, Andrés y yo estábamos en el muelle de los barcos. La noche era silenciosa, sin actividad. Era demasiado sospechoso. Cargué la última carga en el barco. Daniel y yo me quedé, mientras que Joel y Andrés ayudó Sebastián llegar allí con seguridad. En la oscuridad oigo un ruido. Yo señalizadas en Daniel. Se levantó el arma y la apuntó en la oscuridad.
"No disparen".
Beto salió de la oscuridad, una rápida sonrisa en su rostro.
Daniel bajó su arma, "Beto! Yo estaba listo para disparar."
"Menos mal que he dicho algo!"
Yo lo miraba, él se acercó a mí, "Hey".
Sólo le lanzó una sonrisa y él me ayudó a cargar la mercancía en el barco. Sebastian había aparecido desde el yate.
"Usted debe ser Beto. Soy Sebastian."
"Yo sé quién eres."
"bien buena". Sebastian miró a nosotros, "casi hecho?"
"este es el último."
"impresionante"
Sebastián volvió a entrar en la nave.
Beto y yo nos miramos uno al otro, y sonrió.
Hablamos durante los últimos minutos que quedaban.
"me llaman cuando ustedes allí?"
"Por supuesto. tal vez cuando regrese me podría usted visita en Ecuador y ver a tu hija?"
"Usted es siempre bienvenido."
Nos sonrió y abrazó.
Momentos más tarde y se metió en el barco. Están listos. Al poco tiempo se habían ido. Yo casi no podía ver el barco en la lejanía.
Daniel y yo nos alojamos y limpiado. Eran las dos de la mañana. "Colombia, alguna vez?"
"Nunca. Usted?"
"No"
Daniel y yo estábamos a punto de irnos cuando policías viene asercandose.
"Corre!"
Daniel y yo corrimos a nuestros autos. Menos mal que no tenía mi jeep.
"Sígueme!"
Fui detrás de Daniel. Mi corazón palpitaba mas y mas. Iba tan rápido al punto en que podría haber causado un accidente. Me corri cuatro luces y dos señales de alto. Daniel tomó un atajo, no alcanze en tomar un vuelta, tuve que pasar por el tráfico. Oré y pise el acelerador aún más. Había coches que pasan de las cuatro secciones interiores. Miré en el espejo de atras, tres policías venian rapido detrás. Tenían sus luces encendidas y los coches se movian o se detenian. No me detuve, seguí adelante sin importar nada. Conducir hasta que no tuviera más gas. Desde atrás, escuche por el parlante, "¡DETENGASE AHORA!"
Segui manejando. Cuando derepnte orto policia salio por delante y tuve que dar una vuelta que hasta el carro se resvalo. "Chin!!!!"
Dio vueltas el auto hasta que frene las brecas y el auto se detuvo. Respire profundamente. Con los ojos pelones y asustada. Mis manos estaban temblando. El official se aserco a la ventana, "SALGA DEL AUTO!"
Sali del carro. Todavia asustada. Vi al official, tenia puesto un caso negro. Lo mire curiosamente. Queriendo ver su cara a ver quien era? Estaba todo vestido de negro.
"ALSE LAS MANOS, LENTAMENTE!"
Me di la vuelta y levante los brazos asi como dijo lentamente. Le sonrei. "AHORA CAMINE HACIA EL AUTO."
"Asi?" Cuando me dijo que caminara, mejor corri. Corri y otros officiales quizieron detenrme. Gritando "ALTO, ALTO!!!"
"Jodense!" Les dije y segi corriendo. Riendome corri. Si ver adelante alguien me detuvo, agarandome del brazo fuerte. "YA BASTA!"
Lo mire y era nada mas y nada menos que El capitan Auguilar, "Capitan" Le sonrei.
"HELENA."
"PENSE QUE HABIA RETIRADO. YA ESTA VIEJITO, NO?"
Me jalo del brazo hacia el auto. me enpujo dentro y cero la puerta.
"VAMONOS!" Le grito a su equipo. El official del casco negro me vio, yo lo vi y le sonrei.
Auguilar me llevo al departamento de policia en downtown Chicago. Cuando llegamos el mismo me saco del carro y me jalo dentro.
"Cuidado!"
"Ya deberias estar acostumbrada, no?"
Me di la vuelta a no verlo.
"CAMINA!"
Me enpujaba cada vez que empesabamos a caminar. Llegamos a un cel. "aqui esta."
"Tansquiera una cobija?"
"Los perros no necesitan cobijas! Alrato vendre por ti."
"Y Daniel?"
"Daniel??? Ese perro tambien esta aqui. De verdan creian escapar?"
Se regreso al piso anterior dejamdome en el cel oscuro y abandonado. Nomas estaba yo.
Mi cellular se quedo en el carro, como iba saber de Sebastian y los chicos?
Habia pasado tres dias. No tenia noticias de Sebastian. Tenia que salir de aqui.
Derepnte la puerta se abrio, Auguilar salio de la oscuridad.
Soniendome. "Tengo buenas noticias, bueno tal vez para ti seran malas. Pero para mi son milagrosas!"
Estaba parada viendo a Auguilar hablar. "Es mejor que te sientes?"
"Mis problemas estan resueltos! Los tuyos acaban de desaserse. Es genial cuando dios hace cosas haci?"
"ya escupe lo que tengas que decir! Me estas aburiendo."
"Estabien, solo te digo porque me lo estas pidiendo."
"Va."
"Una noticia aparecio en la tele ayer por la tarde. Esa noticia se trataba de un cargamento pasando para llegar a quien sabe donde, bueno ellos dicen que Cuba... Pero casi lo dudo? Ese barco exploto y se undio en el centro del mar. Dicen que encontraronrastros de nadie, que se undieron."
Me caí al suelo, me abraze a mi misma. Yo miraba al suelo sin sentido en mí. "no..."
"Sí, claro que todos murieron."
"no" susurré.
"sí"
Me puse las manos en la cara y llore.
"usted está mintiendo!"
"Yo sabía que ibas a decir eso, pero tengo pruebas. Ven?"
Abrió la puerta de la celda y me levantó del piso, me ayudó a subir las escaleras. Hay en el último piso, me llevó a la sala de interegacion. Estaba oscuro, sólo una luz en el centro. Me senté en la silla, sobre el espejo había una televisión. Auguilar encendió el televisor y ahí estaba. La imagen del barco. Destruido. Mis ojos se llenaron de lágrimas que no pude mantener que salieran la lagrimas. Me acurruqué en el suelo y escuche como el informado hablaba sobre lo que había sucedido. "Nooooooo!" Yo no lo podía creer, no queria. Pero esa era la única respuesta. "¿Por qué? ¿Por qué yo?"
"Tal vez porque se lo merecía". Auguilar no le importaba, su trabajo consistía en destruir este tipo de hombres. Yo lo miraba sin dejar de llorar, "¡Te odio!"
"Tú me odias? ¿Por qué?"
"Odio a los policías corruptos!"
"¿Qué te hace pensar que soy corrupto?"
"Mírate! Usted ha sido un policía por cuánto tiempo? Usted sabe más de lo que sé acerca de estos hombres, pero yo sé quién eres en realidad! Un cerdo. Un hombre que tiene dos trabajos."
"¿Qué sabe usted? ¡Nada!"
"Usted puede saber, pero yo sé más que lo que usted espera."
"¿Me está amenazando?"
"No, usted se está amenazando. Usted es el perro de Fermín."
Se acercó a mí y me apretó el brazo.
Lo mire, "¿tiene miedo?"
"No me amenazes Helena, que no sabes de que soy capaz!"
"Dejeme entonces, dejen me enpaz, ya consigio lo que queria, no!?"
"Pues fijate que no, todavia falta alguien a quien destruir."
"Yo no tengo a nadie."
"Daniel?"
"Por favor?"
Me arrodillé a él, me miró y no me sentía lástima. "¡Por favor!"
Se arrodilló ante mí y puso su mano en mi barbilla, "usted podría darme los discos?"
"Yo no los tengo."
"Pues bien. ¿Te gustaría ver un show conmigo esta noche?"
"Por favor?"
"Lo tomo como un sí!"
"No tengo nada ¡Nada!"
Se levantó y se acercó a la silla, se sentó y me miró: "No te creo!"
Yo estaba empezando a sentirme furiosa, "cree lo que quiera entonces."
"Te recogeré a las siete. Usted tiene una hora, alguien vendra para mandarle ropa. Quiero que se vea bonita."
Él entonces se alejó y se fue del cuarto.
"Maldito!"
El tiempo pasó, alguien entró y dejó las bolsas. Dentro de una había un vestido rojo, que era de Valentino. En la segunda pieza de equipaje no había maquillaje, zapatos de tacón, y accesorios para el cabello. No me tomó mucho tiempo para prepararse. Tenía el vestido, mi cabello era levemente en un moño con un broche para el cabello manteniendo el cabello. Yo llevaba una camisa del gato de ojos negro, con lápiz labial rojo. Me lavé las cejas y tinited ellos un poco para poder mirar más completa, pero natural. Yo estaba listo. Me senté en la silla y esperó a que Auguilar a recogerme como él dijo.
La puerta se abrió después de esperar unos minutos. Auguilar entró. Él me miró y dio un paso atrás. "bonita!"
"¿A dónde me llevas?"
"Ya verás muy pronto."
Empeze a pensar que me iba a llevar con Fermín. Yo tenía mi cara seria. "Estoy lista cuando tu quieras?"
"Vamonos."
Cuando me alejé del cuarto, me sentí liberada, podía respirar de nuevo. Cerré los ojos por un segundo y inhale la frescura de la noche.
Nos fuimos en algún lugar de un callejón. Nos bajamos y caminamos por el callejón. Más allá de nuestro punto había una puerta, nos fuimos a través de élla. Dentro dos hombres estaban frente a Daniel. Llevaba la misma ropa de la fuga. Mis ojos se sentían acuosa. Yo sabía que algo malo iba a suceder. "Daniel!" le grite, él edtaba débil. Apenas podía levantar la cabeza para mirarme. "Que pasa? Que es esto?!"
"Esto es la sorpresa, el show, haci que sientate. AHORA!" Me empujo a que me sentara.
"Algo de tomar?"
"No quiero nada!"
"Oye disfruta."
Me alarmé. Traté de levantarme, pero Auguilar me agarró del brazo y dijo ¡no!
Yo estaba agarada por uno de los agentes de la policía. "Basta ya dejalo!"
Uno de los hombres le tendió la mano de Daniel, lo miró y me salió una lágrima
"por favor... parar esto!"
El hombre me miró y despues a Auguilar, tan pronto cuando le dio la orden el hombre cortó el dedo de Daniel.
"Nooo!!!!"
Daniel grito. "MALDITOS CORUPTOS!!!"
"Y tu que!? Ah?"
Auguilar me vio directamente y se aserco hacia a mi. "Tu que!"
Lo mire igual como me vio, con ojos serios.
"¿Yo? Yo no soy como tú." Le escupi en la cara. Con fuerza me solte dl hombre que me tenia sostenida, lo agarre de las manos y me incline hacia atrás. Me levanté y lo mire, le dio un puñetazo en la cara. Augilar había limpiado su cara y me agarró del brazo, "imbesil!"
Me di la vuelta y le dio un puñetazo. "No me toques..." Aterrizó en el sofá. Sus manos en su nariz. Le había roto la nariz. El segundo tipo caminó en frente de mí, ya que se acercó el sonrió, obtuvo el primer golpe, lo bloque por agarrándolo del brazo y con mi otra mano le dio un puñetazo y una patada hasta que fue derrotado. Corrí al lado de Daniel, lo mire "Lo siento"
"Helena?"
"Sí, estoy aquí"
"La chica de rojo"
"No hables, estoy aqui para salir de aquií. Vamonos?"
"eso es genial, me he querido ir, pero ---"
"¿Puedes caminar?"
"Yo creo que sí"
Le ayude a levantarse y comenzó a caminar hacia fuera. Cuando habíamos pasado a Auguilar Daniel le dio una patada. Afuera tomamos un taxi y lleve a Daniel a casa de Gustavo.
"¿A dónde vamos?"
"en algún lugar lejos de aquí."
"Suena bien"
Su dedo no había dejado de sangrar.
"Estás bien?"
"Sí, estoy bien. usted?"
"tratando de lidiar con todo esto"
"No te preocupes"
"no le preocupa?"
"Auguilar? Él es sólo un policía, que no puede hacer mucho daño. Tienes que encontrar---"
"Quien vamos a encontrar, no tenemos a nadie?"
"sí lo hay"
"¿quién?"
"Manuel"
"eso es una locura, ¿qué puede hacer. No es más que otro policía?"
"Sí, lo sé, pero te puede ayudar"
"¿Qué quieres decir, yo? somos nosotros?"
"Lo siento Helena, pero esta vez no, debo irme."
"¿Qué quieres decir con eso? Donde iras?"
El conductor del taxi se detuvo en las puertas. Nos bajamos y Daniel toca la campana. La criada abrió la puerta y nos dejó pasar.
"Helena!!!"
"María, hola."
"Por favor entren?"
Maria cero la puerta ya que habiamos entrado.
Ella no se sorprendió al vernos. "¿Cómo supiste que vendriamos?"
"Daniel me llamó, la noche que estaban siendo perseguidos por la policía."
Miré a Daniel.
"¿Qué querias decir con lo que dijiste?"
Daniel se sentó en el sofá de la sala. Mantuvo la presión en su dedo. María corrió a la cocina para obtener el kit de ayuda. Me arrodillé al lado de Daniel.
"No estoy preocupado por mí, se trata de ti."
"No entiendo"
María había vuelto con el botiquín. Se sentó en el piso para limpiar la sangre.
Seguí mi atención en él. Me puse de pie y se dirigió a la forma de escalera. "¿Por qué me abandonas?"
"Con Manuel a tu lado, estáras a salvo... mejor aún, una vida mejor."
Empecé a ahogar mis palabras
"No quiero"
"Tienes que hacerlo."
Volvi a mirar a Daniel, María nos miró a los dos.
"Nunca unire fuerzas con él! No lo hare, lo siento daniel pero no!"
"Sé que ahora estás en tus malas, porque de todo esto que pasó. No quiero que te sientas sola. Y sé que lo haras, más que la causa no voy a estar aquí para decir las cosas que te hagan pensar de su vida. Pero usted tiene una hija, no hay que perder la esperanza. Te quiero como una hermana Helena. Gustavo se ha ido, Sebastián se ha ido, los chicos ya no estan... usted debe ser frente, tiene que hacerlo. No hay otra manera de describirlo. Sé que puedes, y lo haras, yo creo en ti. Estaras bien"
Me puse a llorar y senti lástima por mí misma, "te veré otra vez?"
"Sí"
"¿Cuándo?"
"Cuando todo esto haya terminado."
Corrí a abrazarlo. Nos abrazamos por un largo tiempo, yo no quería dejar de abrazar a Daniel, tenía miedo de que si lo hacía él también se iba a ir para siempre. "Te extrañaré." Le dije. Él sonrió y se fue después.
María permaneció a mi lado mientras veíamos a Daniel salir de la mansión.
Cuando se habia ido, llore aún más, María estaba hablando en ese momento, pero yo no quería oír su voz. Mejor subi las escaleras a la habitación donde me alojé la última vez que estuve aquí.
Me había olvidado las horas y los días. María entró en la habitación, me traia el desayuno todo las mañanas, "Señorita?
Estaba cansada, no tenía ningún interés en nada. "Helena por favor? Tiene que comer algo."
Yo no hablaba, era como si habia perdido mi voz. Por lo menos eso es lo que yo quería que fuera. No tenía a nadie. Yo estaba sola. ¿Cómo supongo que podria enfrentar a mi hija. Lloré de nuevo. Lagrima después de lágrima goteando por mi cara. Me di la vuelta hacia la ventana. Estaba cerrada con las cortinas del oro mismo. Lloré aún más. La habitación estaba oscura, al igual que yo me sentia en esos momentos. Me abracé a la almohada con toda la fuerza, y lloraba.
María empezo a llorar tambien, podía oír sus palabras al hablarme, " señorita? No llore, la vida sigue. Como Daniel dijo, debe ser fuerte."
Ella salió de la habitación despues de que ya no podia aguantar sus lagrimas.
A las ocho oí pasos por toda la casa. Me pico la curiosidad, pero no me molestó en averiguar lo que estaba pasando. Entonces oí un gran golpe. Como si allgo o alguien se había caído. Me levanté, en momentos rápidamente y las puertas se abierieron. Ambas hubo humo en el pasillo. Todos de traje negro, los hombres entraron llevaban máscaras.
Un hombre se acercó a mí, frente a mí cara a cara. Podía ver mi reflejo en su máscara. No habló, él me tomó del brazo y me jalo hasta el pasillo. No luche en liberarme.
"Usted está arrestada, en orden del FBI de Chicago. Por favor, venga conmigo."
Deje que me llevaran. Al pasar las escaleras vi a Maria detrás de uno de los hombres. Ella me miró asustada. Deje de verlas ya que me llevavan y segi caminando de la casa. Cuando yo había salido de la mansión habían tres coches delante de nosotros del FBI y dos atras manejando. Todo el viaje tenía la cabeza vuelta hacia la ventana. Pasando todo que solía ser memorable para mí. Pensé en todo en ese momento. Manejo lejos de la ciudad. Cerca de la zona de la bahía nos detuvimos. Me bajé del coche escoltada por uno de los hombres. Yo no estaba atada de las manos... caminamos en el interior del edificio. Yo estaba en el centro. Uno de los hombres me sostuvo en una habitación. Dentro habia ventanas grandes en un lado, en el centro había una mesa y dos sillas.
"Siéntese, por favor?" Me senté después que el se habia sentado. Nos miramos entre si y empezó a hablar...
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